martes, 16 de septiembre de 2014

Crónica Festival Gigante 2014 (por Sheila Aguilar)

Festival Gigante (Foto: @SanSonido)

"Todos los festivales tienen una primera edición, y ese es el caso del Gigante este año. Crónica personalizada, de una persona más de tantas, que lo vivió muy su manera".


No fue algo premeditado acudir al Gigante, un Festival que existe por primera vez; un cartel modesto de grupos españoles en su mayoría, y que prácticamente han estado en todos los festivales celebrados este año, pero precisamente por mi atracción hacia este tipo de grupos, decidí probar, "a ver que tal".

Parecerá tontería pero el grafismo del festival también me pareció atractivo, sencillo pero atractivo, para ser un evento de nueva creación se ve que se han tomado las cosas en serio desde el principio y han querido dotarle de una imagen acorde.

¿La fecha? el primer fin de semana de septiembre, coincidiendo con las fiestas patronales de Guadalajara, puede ser acertada o no. A mí personamente me lo pareció, se acerca gente distinta a la que estás acostumbrada a ver en festivales de esta índole, carritos con niños, mujeres y hombres de más del medio siglo de edad atraídos por un Kiko Veneno muy cercano, vestido con mono de pintor, que puso a mover los pies de todos con sus canciones pegadizas. Fue un placer de directo. Buenrollismo en vena como digo yo.
Eso mismo nos pasó con los primeros grupos. A Maryland me lo perdí porque trabajar el viernes por la tarde es lo que tiene, hasta que no inventen la teletransportación no queda otra.
Menos mal que Guadalajara está aquí al lado y al final se tarda una hora desde Madrid, así que al menos pudimos llegar justo al inicio de León Benavente, Niños Mutantes, y Sidonie, quien puso la guinda al pastel del viernes, especialmente cuando subieron todos a tocar. Es el buen ambiente que generan los grupos lo que hace que efectivamente, te apetezca cada vez más acudir a estas fiestas estivales del culto al directo.

Sidonie & Niños Mutantes (Foto: @SanSonido)


En fin, retrocedamos de nuevo al comienzo:

Llegamos al festival. comenzamos mal: quejas en las colas de taquilla porque había que pagar 5€ extra para poder salir del festival. Algo que lógicamente no gustó a nadie. Se entiende que se pretenda que la gente consuma en las barras dispuestas dentro del recinto, pero no puedes decir eso el mismo día del evento, cuando ya todo el mundo ha comprado su entrada. Lo más normal es que recibas montones de comentarios y tuits avisándote de lo malo de la idea y de que puede que este sea el primer y último año de gloria. Festivales hay muchos, pero me atrevo a decir que sólo sobreviven, o deberían, los que no van sólo a ganar pasta, sino que nacen de una verdadera vocación por la música en directo.
Nosotros, con entradas VIP, (compradas, no regaladas ni dadas por motivos de trabajo) no tuvimos problemas para salir, pero eso sí, los poseedores de pase VIP supuestamente tenian precios especiales en las zonas destinadas a tal fin, pero cual fue nuestra sorpresa que ni los camareros sabían de qué les estabamos hablando..
En fin, un caos de primera, daba la sensación de que nadie sabía nada y que les daba un poco igual.

No así por twitter, que tanto el organizador directo, como el twitter oficial del festival estuvieron en todo momento antentos a los twits y quejas recibidas, y al día siguiente tuvieron el detalle de entonar el "mea culpa" y disculparse por los errores en los precios, invitándonos a una copa por las molestias ocasiondas... cosa que no ocurrió porque por aquél entonces yo ya sólo tenía ojitos para el concierto más esperado del festival: Elefantes. 

Sí, porque yo fui MUY FAN de Elefantes allá por su época de Gloria y la despedida en La Riviera de 2006 me dejó con un sabor agridulce, más agrio que dulce, y aunque Elefantes se ha juntado de nuevo para volver a enamorarnos con sus letras, este primer disco no me ha llegado con la misma intensidad que los anteriores, pero bueno, estas cosas pasan, todos cambiamos, yo no tengo ya 26 años, las situaciones son distintas, las vivencias de cada uno... pero eso sí, el concierto de Elefantes en el festival Gigante tengo que decir que fue muy emocionante, mucho más de lo que pudiera esperar. Shuarma, especialmente por ser la voz, pero se veía un grupo unido, y lo más importante, con muy buen sonido. 
Alegraba ver a tanta gente coreando las canciones antíguas, especialmente porque te dabas cuenta de que toda esa gente estaba reviviendo momentos como el tuyo. En fin, increíble, para mí, sólo por esta experiencia, ya me mereció la pena el resto del festival.

Shuarma (Foto: @SanSonido)


Después, Kiko Veneno, Izal, grupo al que sigo muy de cerca desde hace un par de años, allá cuando en Granapop ya tenían en primera fila los primeros seguidores que canturreaban a 'grito pelao' todas las letras al dedillo, y que cada día ves crecer exponencialmente. En el escenario es un gustazo ver cómo han pasado de conciertos muy pensados para conseguir un sonido idéntico al disco, a ir soltándose poco a poco la melena -o cambiarse el look en el caso de Mikel- ;) y tocar con la soltura, agudeza y seguridad de que todo lo que hagan en el escenario, pondrá a saltar a las masas.

Kiko Veneno (Foto: @SanSonido)


Lori Meyers fue el último grupo al que vimos el sábado, pena porque 'Dinero' en Directo es mucho 'Dinero', y tras el Granapop 2013 no les he vuelto a ver, y me pica la curiosidad de verles con su nuevo componente, pero ésta vez no fue posible.
De Lori Meyers no recalco nada especial, me gustan, mucho, siempre me han gustado, pero desde el primer concierto de gira con "Impronta" en Sonorama 2013 a día de hoy, no he notado variación en sus directos, o al menos yo personalmente no lo he apreciado, pero con Lori Meyers siempre disfrutas, eso es así.

Lori Meyers (Foto: @SanSonido)


Y sin darte cuenta, te despiertas en domingo y vuelves a la vida real. Del Gigante me llevo la oportunidad de haber tenido la ocasión de estar tan tan tan cerca de Shuarma, como para poder acercarme sin problemas y decirle, a trompicones, sin gracia y con más nervios que otra cosa, lo mucho que significan para mí. Aunque el recuerdo lo tenga borroso, no por lo que bebí, sino por la foto que me tomaron ;)

Sheila & Shuarma

No sé si el año que viene habrá Gigante, pero si lo hay, posiblemente merezca la pena, una vez más.

Próxima parada:

Alhambra Sound... Ya os contaré que tal la experiencia de un festival que viene precedido de polémica en esta edición.

@SoyLaShey

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